Al tiempo que se intensifican las medidas federales contra la inmigración en todo el país, la respuesta local se ha ampliado rápidamente en toda la región de Pittsburgh. En Beechview, la organización sin ánimo de lucro Casa San José ha creado una Red de Respuesta Rápida formada por voluntarios capacitados que vigilan y documentan las actividades del ICE en todo el condado de Allegheny y más allá.

ICE, immigration and local response

Reporting on the reach and impact of immigration enforcement in Pittsburgh and across Southwestern Pennsylvania.

La red comenzó a funcionar durante la primera administración Trump, pero ha incrementado sus actividades desde enero. Al 30 de julio, cuenta con más de 250 voluntarios capacitados y casi 175 personas inscritas para recibir entrenamiento entrenar en el futuro.

Fundada en 2013, el trabajo de Casa San José se centra en defensa de los derechos de los inmigrantes y la comunidad latina de la región de Pittsburgh, una misión que se ha ampliado a medida que la administración Trump reduce las protecciones para los inmigrantes y destina recursos federales a la represión y las deportaciones masivas.

Los organizadores recorren los barrios de la ciudad, se reúnen en sótanos de iglesias y aparcamientos vacíos, y educan a los residentes sobre sus derechos y las tácticas de los agentes federales de inmigración. Junto con voluntarios capacitados, preparados para observar, documentar y acompañar legalmente a las personas en riesgo de ser detenidas por el ICE, responden en tiempo real a avistamientos, arrestos y redadas.

Public Source de Pittsburgh siguió durante más de un mes a los organizadores y voluntarios de Casa San José, desde juzgados hasta restaurantes, mientras respondían a los operativos de inmigración y apoyaban a las familias amenazadas.

3:47 p. m. del 14 de junio en el edificio municipal, en el centro de la ciudad.

A woman speaks into a microphone at a public demonstration. People sit and stand around her, holding signs and an American flag. A sign reads, "DIGNITY NOT DEPORTATION.
Mónica Ruiz, directora ejecutiva de Casa San José, habla ante miles de personas reunidas frente a la sede del concejo municipalen el centro de la ciudad durante una jornada de protesta nacional contra la administración Trump.

“Están desapareciendo a nuestra gente. Esta es nuestra realidad. Todos los días. El hecho de que no lo veas no significa que no esté sucediendo. No podemos seguir permitiendo que esto ocurra en nuestras comunidades,” dijo la directora ejecutiva de Casa San José, Mónica Ruiz.

“Casa San José es la única organización en esta partedel estado que está haciendo este tipo de trabajo.”

Ruiz dijo que ha recibido cinco amenazas de muerte desde noviembre, lo que la obligó a trasladar la oficina de Casa San José y a reconsiderar la posibilidad de hablar en público.

11:02 p. m. del 17 de junio en el restaurante mexicano Emiliano’s, Gibsonia

A person holding an umbrella and phone stands in a parking lot at night with a leashed dog lying beside them, surrounded by a few other people and parked cars.
Jaime Martínez, organizador de defensa comunitaria de Casa San José, habla por teléfono con nueve trabajadores que se refugian dentro del restaurante, mientras los voluntarios vigilan la escena, como parte del esfuerzo de la red para documentar la actividad policial y apoyar a las personas en riesgo.

Sharon Bonavoglia fue la primera en llegar a un tranquilo centro comercial en Gibsonia a última hora del 17 de junio. Vice cerca y había recibido la llamada porque es parte de una red  mayor de voluntarios que responden a las denuncias de redadas federales de inmigración en el condado de Allegheny y sus alrededores.

La profesora jubilada de 67 años de McCandless describió los tres coches sin distintivos y con las ventanillas tintadas que había en el aparcamiento. Uno, un Chevrolet Tahoe negro, estaba aparcado en el muelle de carga, con el motor encendido. Un SUV blanco estaba parado al lado y un Dodge Charger negro delante. Dentro había hombres con chalecos tácticos.

Pronto llegaron más voluntarios, ocho en total, residentes de Ross, Sewickley, Cranberry y McCandless.

Los voluntarios saludaron a los agentes, dos de los cuales salieron de su vehículo y se identificaron como miembros del FBI.

Entonces llegaron los periodistas y, cuando el camarógrafo de KDKA comenzó a filmar los coches, los agentes se marcharon.

“El hielo se derrite con la luz del sol, ¿no es eso lo que dicen?” comentó Jaime Martínez.

Dentro del restaurante Emiliano’s, nueve trabajadores permanecían en silencio en una trastienda, con las luces apagadas y las puertas cerradas con llave. Algunos voluntarios salieron a buscar a los agentes en los alrededores. Martínez caminaba de un lado a otro por el aparcamiento mojado, hablando con los trabajadores por eléfono móvil. “Tenemos a ocho personas aquí para acompañarlos a casa,” les dijo en español. Un rato después, le enviaron un mensaje a Martínez: “Tenemos miedo y no queremos arriesgarnos,” y votaron entre ellos quedarse a pasar la noche dentro del restaurante.

Se han recibido múltiples denuncias en todo Estados Unidos de agentes que detienen a personas con visas válidas y, en algunos casos, a ciudadanos estadounidenses, y que deportan a personas sin el debido proceso. Entre el 20 de enero y finales de junio, el ICE detuvo a 111.590 personas en todo el país, 447 de las cuales fueron arrestadas en el área de Pittsburgh, según datos del ICE.

“Esto es terrible. Estoy muy enfadada,” dijo Bonavoglia, con la voz quebrada.

12:11 p. m. del 25 de junio en Tepache Mexican Kitchen and Bar, Mars

A police officer in a tactical vest and face covering stands outside Tepache Mexican Kitchen & Bar near parked vehicles in a parking lot.
Un agente federal enmascarado espera a las afueras del Tepache Mexican Kitchen and Bar en Mars mientras se lleva a cabo una redada. Agentes de varias agencias, entre ellas ICE, FBI, los alguaciles federales y el Departamento del Tesoro de los Estados Unidos (en la foto), participaron en el operativo.
Several law enforcement officers, including one wearing an FBI vest, stand outside a building near parked vehicles, engaging with people by the entrance.
Agentes federales del ICE y el FBI conducen a los trabajadores detenidos de Tepache a una furgoneta blanca sin distintivos. En total, fueron detenidos 14 trabajadores.
Three men stand on grass near a tree; one holds a megaphone and speaks into it, while the other two stand nearby. A building and parked car are visible in the background.
Jaime Martínez reza en español a través de un megáfono durante una redada de inmigración en Tepache. Los hermanos Chuy y Jovanny Segoviano, propietarios del local, observan cómo se lleva a los trabajadores esposados.
A close-up of a car seat with water bottles, glasses, a neon yellow vest, and a Homeland Security document labeled "Checkpoint OPS" visible through the window.
Un documento que detalla planes del Departamento de Seguridad Nacional se observa en el asiento de pasajeros de una SUV sin placas, durante una redada en Tepache.
A group of people gathers outdoors as one person sits on the grass, receiving assistance while others stand nearby holding water bottles.
Un voluntario de Casa San José rompe a llorar durante una redada de inmigración en Tepache.

5:34 p. m. del 26 de junio en la oficina local del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas, en el lado sur

A group of protesters march on a sidewalk holding signs and a banner reading "THE DISAPPEARED," with some people raising fists and waving Mexican flags.
Manifestantes marchan por la East Carson Street, en el South Side Pittsburgh, durante una jornada nacional de protesta contra la represión migratoria de Trump.
Two men, one wearing a police badge, stand next to a dark SUV. One man is opening the car door while the other faces the camera. Multiple vehicles are parked in the background.
Un manifestante observa a los agentes frente a la oficina local del ICE en Sidney Street.
Brittany González se tapa la cara con la mano durante una protesta frente a la oficina local del ICE en el South Side. El marido de González y padre de sus hijos, Macario, está detenido en el Centro de Procesamiento de Moshannon Valley en Phillipsburg tras haber sido arrestado por ICE en Carnegie el 20 de mayo, día de su cumpleaños y del aniversario de la pareja. Nacido en Guatemala, Macario reside en la ciudad desde hace tiempo y es propietario de un negocio.

5:53 p.m. 29 de junio en Trace Brewing, Bloomfield

Unas 100 personas bailaron al ritmo de la música latina durante una fiesta de recaudación de fondos para Casa San José en Trace Brewing, en Bloomfield, donde consiguieron reunir 1200 dólares para la organización.

12:39 p. m. del 30 de junio en Carnegie

A woman sits on a chair looking at her phone, with her reflection visible in a large mirror behind her in a sparsely furnished room.
Brittany González habla por teléfono con su marido, Macario, que la llama desde el Centro de Procesamiento de Moshannon Valley, donde se encuentra detenido.

Brittany González recibió una llamada a cobro revertido y la aceptó rápidamente. Era Macario, su marido y padre de sus hijos. Llegó a Estados Unidos desde Guatemala en 2009. Los agentes del ICE lo detuvieron y le ataron las manos con bridas de plástico en el negocio de arreglos de la familia en Carnegie el 20 de mayo, el día de su cumpleaños y de su noveno aniversario de matrimonio. Desde entonces, Macario permanece detenido por el ICE en el Centro de Procesamiento de Moshannon Valley, sin fianza y con una apelación pendiente.

El cuidado de los niños y el negocio han recaído sobre Brittany.

“Mi hijo menor estaba muy triste… vino a verme unos días antes de su cumpleaños”, dijo Macario. “Me dijo: ‘Quiero que estés en mi cumpleaños’. Pero no voy a estar allí. No sé cómo responderle a esa pregunta, porque sé que no puedo estar allí. Va a decir que soy un mentiroso…

Ayer vino mi mujer con mi hijo pequeño, de 20 meses. Lloraba cuando se marchó. Quiere abrazarme, pero no nos dejan… No puedo abrazarlo ni hablar con él cara a cara. Hay un cristal entre nosotros. Es un momento muy duro. Dos meses. Rezo. Rezo para que esto termine y pueda volver a estar con ellos”.

11:22 a. m. del 9 de julio en el Centro de Gobierno del Condado de Butler

Pauline Peluso cuestiona a los comisionados del condado de Butler sobre la decisión del sheriff de firmar un acuerdo de cooperación con el ICE, conocido como 287(g).

“¿Por qué hacemos esto en el condado de Butler? Todo el mundo habla de ‘seguridad pública’. ¿Acaso no estamos seguros aquí por culpa de los inmigrantes indocumentados? No lo creo”, cuestionó Pauline Peluso durante una reunión pública de los comisionados del condado de Butler celebrada el 9 de julio. “Creo que me siento más insegura cuando veo a un hombre enmascarado que llega en un coche y se lleva a la gente de la calle a la fuerza. Eso me hace sentir insegura”.

Ninguno de los tres comisionados, de los cuales dos son republicanos, hicieron comentarios durante la reunión sobre la decisión del sheriff del condado de Butler de firmar un acuerdo de cooperación con el ICE. Entrevistados después de la reunión, los republicanos mantuvieron que la oficina del sheriff tiene competencia para decidir sobre el acuerdo, mientras el demócrata expresó su firme oposición.

En un correo electrónico enviado a un elector preocupado, la presidenta de la Comisión, Leslie Osche, republicana, sugirió que los sujetos de las redadas locales del ICE están vinculados a los cárteles de la droga mexicanos que “matan gente” y trafican con drogas. “¿Le gustaría que sus padres, hijos, hermanos o hermanas fueran torturados o asesinados? No lo creo”, escribió Osche.

1:22 p. m. del 10 de julio en Lawrenceville

Jaime Martínez revisa fotos con voluntarios de la Red de Respuesta Rápida y un camarógrafo de KDKA después de que la línea directa de Casa San José recibiera informes de agentes federales cerca de un sitio de construcción en Lawrenceville. Después de que el equipo de respuesta verificara la situación, se enteraron de una detención que resultó no estar relacionada con asuntos de inmigración, y el empleador dijo que la persona detenida era ciudadana estadounidense.

11:05 a. m. del 11 de julio en la sede de Casa San José, Beechview

(Izquierda) Jaime Martínez se reúne con voluntarios en su oficina de Casa San José en Beechview. (Derecha) Mónica Ruiz, directora ejecutiva de Casa San José, se une a una reunión estratégica con Martínez y Guillermo Pérez, un voluntario que ayuda a gestionar el fondo de fianzas del grupo. El fondo apoya a las personas detenidas por las autoridades de inmigración cubriendo los gastos de las fianzas, que pueden ascender a miles de dólares. En julio, el ICE tomó medidas para restringir la fianza a quienes entraron ilegalmente en el país mientras sus casos están pendientes.

7:01 p. m. del 15 de julio en la Iglesia Presbiteriana de East Liberty

En la sala Good Samaritan de la Iglesia Presbiteriana de East Liberty, 54 personas reciben formación sobre qué hacer si se encuentran con el ICE y cómo unirse a la Red de Respuesta Rápida de Casa San José.

Bajo las agujas que se elevan sobre Highland Avenue, 54 personas llenaban la sala Good Samaritan, en el sótano de la Iglesia Presbiteriana de East Liberty. Filas de residentes, en su mayoría personas blancas y mayores de Pittsburgh y el condado de Allegheny, escuchaban con atención mientras Jaime Martínez hablaba, muchas tomaban notas.

“412-736-7167”, comenzó Martínez. “Este es el número de emergencia de Casa San José, disponible las 24 horas del día, los 7 días de la semana, o la línea directa de vigilancia del ICE.

Si sospechan que el ICE está en su barrio, si sospechan que los ven en su trayecto matutino al trabajo, en su camino de vuelta a casa, llamen a este número. No lo duden. Queremos saberlo todo. Queremos que este teléfono no pare de sonar,”

“Pero, ¿cómo hemos llegado a esto?” preguntó, recordando la Convención Nacional Republicana de 2024 en Milwaukee, donde la multitud sostenía carteles rojos, blancos y azules para las cámaras de la televisión nacional en los que se leía “DEPORTACIONES MASIVAS AHORA”.


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Habló de la desinformación, las cámaras de eco y la oleada de órdenes ejecutivas del presidente Donald Trump que “despojan sistemáticamente a las personas de su estatus legal”.

Señaló el “gran y hermoso proyecto de ley” de Trump, con 170.000 millones de dólares para la aplicación de la ley de inmigración, 75.000 millones de los cuales se destinarán a ampliar el ICE: más agentes, más detenciones y un aumento de la capacidad de detención de 40.000 a 100.000 personas.

Los cambios en la política han reducido drásticamente el número de personas que pueden optar a la libertad bajo fianza, dijo, lo que deja a los inmigrantes indocumentados sin condenas por delitos violentos ni riesgo de fuga detenidos durante todo el proceso, separados de sus familias, a veces durante meses o años.

Los partidarios de estos cambios argumentan que son necesarios para hacer cumplir la ley de inmigración y disuadir la entrada ilegal. Consideran que estas medidas son fundamentales para restablecer el orden en la frontera y proteger la seguridad pública.

Un asistente toma notas detalladas sobre cómo observar y documentar las actividades del ICE durante una presentación de Jaime Martínez en la Iglesia Presbiteriana de East Liberty.

Martínez dijo a los presentes:

“Estamos siendo atacados por el ICE. Nuestras comunidades de inmigrantes están siendo atacadas sin piedad”.

Al final de la presentación, un hombre canoso levantó la mano: “¿Cómo podemos unirnos?”

1:58 p. m. del 22 de julio en el Tribunal Municipal de Pittsburgh, Uptown

Jaime Martínez vigila a los agentes federales cerca de la entrada del Tribunal Municipal de Pittsburgh, en la Primera Avenida, después de que un defensor público que se encontraba en el edificio informara a la línea de emergencia de Casa San José de la presencia del ICE.

Jaime Martínez estaba de pie frente al Tribunal Municipal de Pittsburgh en la Primera Avenida, hablando por un teléfono móvil. Al colgar, se dio la vuelta:

“Esta es la primicia”, dijo. Un abogado de inmigración había llamado a Martínez; su cliente necesitaba escolta. Se había informado de la presencia de ICE fuera del juzgado en menos de una hora. Martínez envió a un voluntario de respuesta.

“Vamos a estar atentos a los agentes de ICE. Y luego decidiremos qué hacer,” dijo Martínez. “Echaré un vistazo dentro y veré qué puedo encontrar.”

Martínez desapareció en la sala n.º 4, hablando con un defensor público que había llamado a la línea directa y dijo que al menos dos agentes del ICE habían estado en el edificio. Martínez compartió una descripción: camisa blanca y hombre calvo. Gorra de béisbol azul, camisa verde, pantalones caqui.

El defensor público dijo que dos agentes entraron en el edificio y entregaron una orden judicial a un ayudante del sheriff del condado de Allegheny.

Arriba, un hombre venezolano estaba sentado solo al final del pasillo, con zapatos negros brillantes y una camisa azul con cuello, metida por dentro.

Un voluntario del Tribunal Municipal de Pittsburgh anota el número de la línea directa de emergencia de Casa San José y lo comparte con sus compañeros y otros voluntarios del tribunal.
Four people walk down a stairwell with metal railings; one man gestures with his hand while others look ahead.
La voluntaria de Respuesta Rápida Marisa Tobias (extrema izquierda) acompaña a personas preocupadas por encontrarse con el ICE al salir del Tribunal Municipal de Pittsburgh en la Primera Avenida.

Cuando Martínez salió de la sala, tenía un plan. El hombre, junto con un intérprete, una mujer venezolana y un hombre de Honduras, caminarían hacia la salida acompañados por Marisa Tobias, una voluntaria de la red de respuesta. Martínez los recogería allí en su coche. En situaciones en las que ICE se acerca durante un acompañamiento, los voluntarios están entrenados para mantener la calma, observar y documentar la interacción sin interferir físicamente.

El plan salió bien y Martínez dejó a sus pasajeros en un garaje cercano.

“No conozco el estatus migratorio de ninguna de estas personas”, dijo antes de marcharse. “No pregunto”.

Jaime Martínez lleva a las personas desde el juzgado hasta sus coches cercanos.

12:10 p. m. del 24 de julio en el Tribunal Municipal de Pittsburgh, Uptown

Dos agentes del ICE, de la división HSI de la agencia, salen del Tribunal Municipal de Pittsburgh el 24 de julio.

Dos agentes federales se sentaron justo detrás de la seguridad, dentro de la entrada del Tribunal Municipal de Pittsburgh, en la Primera Avenida.

Los dos llevaban armas en la cadera y uno de ellos, canoso y con perilla, llevaba una carpeta azul llena de documentos. El otro, más joven, con un polo azul y gafas, llevaba una placa colgada de una cadena alrededor del cuello: Homeland Security Investigations (HSI), una división del ICE. Agente especial.

Los agentes estaban sentados con un sargento adjunto del sheriff del condado de Allegheny, hablando de manera informal. Un defensor público se dio cuenta y alertó a los voluntarios del juzgado en la segunda planta, y a un cliente que tenía previsto llegar con un intérprete, pero que nunca apareció.

Después de al menos 30 minutos, los agentes se levantaron, estrecharon la mano del sargento adjunto y abandonaron la sala. Cuando se les pidió que se identificaran, los agentes dijeron que eran de Seguridad Nacional, se subieron a un Chevrolet Blazer azul sin distintivos conducido por un tercer agente y se marcharon.

Fotografías de Quinn Glabicki.

Quinn Glabicki es reportero de medio ambiente y clima en Pittsburgh’s Public Source. Se le puede contactar en quinn@publicsource.org y en Instagram @quinnglabicki.

Este artículo ha sido traducido del inglés al español utilizando una herramienta de traducción basada en inteligencia artificial y revisado para garantizar su precisión y claridad por el reportero local Ladimir García y la editora asociada de Open Campus, Maye Primera.

Este artículo ha sido verificado por Femi Horrall.

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